noticias-cigarros-electronicos

Las opiniones de la gente están divididas, entre los que piensan que los cigarros electrónicos son menos dañinos que los cigarrillos convencionales, y los que creen que son tan dañinos como los cigarrillos convencionales. La verdad es que desafortunadamente no hay estudios a largo plazo que demuestren que los cigarros electrónicos son inocuos. La información disponible actualmente sugiere que éstos tienen una compleja mezcla de potenciales daños y eventuales beneficios.

Primero, las buenas noticias:
Es casi seguro que los cigarros electrónicos son menos letales que los cigarrillos convencionales. De hecho, los cigarrillos convencionales son la primera causa de muertes prevenibles en los Estados Unidos. En promedio, fumar reduce en 10 años la expectativa de vida en las personas. El mayor beneficio de los cigarros electrónicos en comparación con los convencionales, es que no producen el tar, gas tóxico presente en el humo del tabaco. Un cigarro electrónico contiene un líquido con nicotina y saborizantes disueltos en propilen glicol y glicerina. El líquido es calentado por una batería vaporizadora, convirtiéndolo en un vapor que es inhalado o vapeado.

Estudios acerca de cigarros electrónicos y el hábito de fumar muestran resultados contradictorios. En un estudio clínico los cigarros electrónicos ayudaron a dejar de fumar, mientras en otro no fue así, o incluso se asoció a un mayor riesgo de continuar fumando. Una revisión reciente mostró que el uso de cigarros electrónicos está asociado a menores tasas de abandono del hábito tabáquico.

Las malas noticias:
La nicotina de los cigarros electrónicos puede tener varios efectos dañinos para la salud. La exposición crónica a la nicotina puede llevar a insulino resistencia o diabetes tipo 2, si bien el riesgo podría ser compensado por el conocido efecto supresor del apetito de la nicotina. La inhalación de nicotina aumenta el ritmo cardíaco y la presión arterial. La nicotina es altamente adictiva y podría llevar a cambios en el cerebro que aumenten el riesgo de adicción a otras drogas, especialmente en personas jóvenes. Estos potenciales daños de la nicotina son particularmente inquietantes, dado el alto uso de cigarros electrónicos por adolescentes.

Los líquidos para cigarros electrónicos pueden ser un peligro en el hogar. Dado los saborizantes que éstos tienen y su presentación que los hace atractivos para los niños, los casos de envenenamiento de niños con líquidos de cigarros electrónicos se han disparado en forma alarmante en los últimos años.

Los cigarros electrónicos pueden tener otro riesgo para la salud: contienen un compuesto químico llamado diacetil, el cual está asociado con una enfermedad llamada bronquiolitis obliterante, que causa un daño permanente en los bronquiolos, las vías respiratorias finas de los pulmones. El propilenglicol y la glicerina de los líquidos de cigarros electrónicos, se descomponen al ser calentados por el vaporizador y son transformados en una sustancia tóxica llamada formaldehído. Esto es más común en vaporizadores nuevos con mayores potencias.

Por lo tanto, a pesar de que parece estar claro que vapear un cigarro electrónico es menos tóxico que fumar cigarros convencionales, si no fumas, vapear un cigarro electrónico no parece ser para nada una buena idea, ya que no está exento de riesgos. Y si fumas, no está claro si el vapear puede ayudarte a dejar el hábito tabáquico o no.

María José Mackenna
 
Escrito por:
María José Mackenna