probioticos

El desayuno es, sin lugar a dudas, la comida más importante del día, por lo tanto, es vital la decisión de qué alimentos comeremos todas las mañanas. Por lo general, la vemos como una obligación que impone la nutricionista, pero al realizar esta comida constantemente, hasta transformarla en un hábito, nos damos cuenta que con un buen desayuno se logra tener un día más efectivo en términos físicos y psicológicos.

Al llegar la hora del almuerzo no se tiene un hambre voraz, por lo tanto, es una comida que ayuda a ordenar la alimentación y hasta colabora en el equilibrio del peso. Las calorías que se comen en la mañana, se consumen durante el día, entonces podemos darnos el gusto de comer tranquilos algunos alimentos que aporten calorías, porque luego serán eliminadas gracias a nuestro diario vivir.

A través de estas líneas quiero hacerles una invitación para motivarse y tomar un buen desayuno, elegir los más sanos alimentos de nuestro agrado y vivir un día lleno de energías. Lo ideal, es hacerlo en familia, levantarse media hora antes de lo acostumbrado o dejar preparadas algunas cosas en la noche y disfrutar todos juntos.

Una rica alternativa es preparar un omelette sobre un sartén antiadherente con solo un huevo entero y dos claras, nada más nutritivo y sano. Lo ideal es dejar el azúcar de lado y endulzar con miel, preferir el quesillo o el queso cottage que tiene muy bajo aporte calórico. Comer jamón de pavo, cereales con alto nivel de fibra, pero elegir los que tengan bajo aporte en azúcar y sal. Los jugos de fruta deben tomarse sin endulzar, solo hay que degustar el sabor de la fruta que escogimos. Un buen dato es usar las marraquetas que están de varios días, se pueden cortar en láminas delgadas y tostadas pueden ser una buena opción para untarlas con mermelada hecha con pulpa de fruta hervida, endulzada con stevia y espesada con gelatina sin sabor.

Carlo Von Muhlenbrock
 
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Carlo Von Muhlenbrock